Adictos al porno

La Real Academia de la lengua define la pornografía como la “presentación abierta y cruda del sexo que busca producir excitación”. La pornografía implica la ausencia de distancia, la muestra de procesos corporales de carácter íntimo de forma pública. La pornografía desvela nuestros cuerpos, y los cambios en ellos acontecidos durante la práctica del sexo, en primer plano y a un nivel, podríamos decir, casi microscópico. Evidentemente, la producción y comercialización de la pornografía tiene, entre otros, motivos mercantiles. En definitiva, es un gran negocio.
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“SYMB”. Síndrome del Hombre y la Mujer Burbuja: Manual diagnóstico

Como algunos de vosotros sabéis estoy viajando frecuentemente a Paris en los últimos meses. La tapadera es un encuentro internacional de expertos en psiquiatría, psicología y medicina forense en la prestigiosa “Escuela Superior de Estudios Sociales”. La verdad es que,  lo confieso porque para dos o tres que leen mi blog no creo que vaya provocar un conflicto internacional, la Organización Mundial de la Salud está celebrando reuniones urgentes ante la epidemia de un síndrome psicopatológico que el Dr. Lindemberg ha denominado el “Síndrome de los hombres burbujas”  (Syndrome of Men-Bubbles) (a partir de ahora me referiré al síndrome por su acrónimo en inglés “SYMB”).
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14/2: Desmitificando el amor romántico

Una de las representaciones sociales más influyente en nuestra sociedad es la del amor romántico. ¡Atención! Con romántico no me refiero al movimiento literario y filosófico que surgió en centro Europa al final del siglo XVIII y XIX. Me refiero, principalmente, al tipo de relación humana que los griegos denominaron “Eros”. En relación con el amor romántico tenemos innumerables obras literarias y películas. De hecho, podemos decir que el amor romántico corresponde a un género literario.
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Los cruzados arrojaban cabezas dentro de las ciudades, hoy las catapultas no son necesarias (primera parte)

Cuentan las crónicas que los cruzados dirigidos por Godofredo de Bouillon en el asedio de Jerusalén catapultaron cabezas de musulmanes capturados dentro de la ciudad para aterrorizar y debilitar la moral de los defensores. Hoy en día se siguen catapultando cabezas, sólo que no son necesarias catapultas. Hay métodos muchos más eficaces para extender el terror: Youtube y la falta de auto-control de los mass media. Los yihadistas lo saben y son expertos.
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